lunes, 28 de diciembre de 2009

Se llamaba confusión



Nos sentamos todos formando un círculo en medio de la arena y en frente del mar curioso, nos pasábamos las ideas paradójicas junto con el humo de las flores. Estaba Sol mostrándole a su nuevo amigo que él y su viejo suéter se llevarían muy bien, sobretodo cuando descubriera que los botones hacían su trabajo solos. Enseguida, Tonatiuh, el chico de los dientes chiquitos y los labios gruesos, se aferraba a no olvidar a la rubia, que llevaba caminando a su lado tres años y dos ignorándolo. Después, estaba sentada Inti con los largos dedos llenos de anillos y la boca vacía de palabras, gracias a Helios, un ladrón de almas al que ella quiso desde que le cantó al oído "hey do you want to know a secret…" y le besó las pecas de todo el cuerpo. Luego, estabas tú, moviéndote más que las olas del mar pero haciendo un poco menos ruido, ese día especialmente te veías divina con el reflejo del atardecer en las pupilas dilatadas, te veías tan guapa como siempre, y menos falsa que nunca, olvidaste tu gesto de querer estar en otra parte, tu sonrisa fingida y tus besos sin sabor, te olvidaste de no quererme y hasta parecías feliz a mi lado.

6 comentarios:

mndotrapo dijo...

me encanta tu forma de narrar!!bonita manera de coser las letras!
ahora estoy empezando a conocer Europa, espero que pronto pueda conocer México, es el país que mas me llama la atención de aquella parte del mundo!!!
seguire leyendote!!
un saludo, ahora desde España!

Espérame en Siberia dijo...

Amor del bueno.

Sol dijo...

Siempre es un placer pasar a leerte, Dan. Me encanta.

Un abrazo y deseos de un 2010 mejor.

Salud!

Espérame en Siberia dijo...

¡Muy feliz año, cariño! :D

carolina dijo...

hola aqui saludandote
bring it on!!!!

carolina dijo...

hazme publicidad por mis dibujossssssssssssss