miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las aves son del viento


No te preocupes, yo imaginaré que nunca nos conocimos, que no entré aquella noche plateada al bar donde te escuché cantar. Que no bailamos ese rock que tocó la banda para nosotros. Le cambiaré de nombre a las canciones que te escribí, te recortaré de las fotos que guardo. Yo pintaré de nuevo las paredes para borrarle los secretos que dejamos escritos. Tú regresa a las fiestas, vuelve con tus amigas a incendiar las calles de la ciudad. Yo no me afeitaré más la barba para evitar que te pique las mejillas. Ya no tienes que tratar de entender mis libros de filosofía, ni tomar del vino que tanto odias. Olvidaré esas ganas tuyas de querer estar en otro lado. Y claro que ya puedes volar como siempre lo quisiste.