sábado, 3 de noviembre de 2007

De vez en cuando


Esos días de no decir nada conjugándose con la acumulación de tareas y los post its en el marco del monitor, la cafetera desocupada de café transgénico, los garrafones casi vacíos y los platos de la comida todavía sin lavar, los manuales de ecuación y la ropa repartida por toda la habitación, se vuelven alegría y sonríen hasta las velas, cuando detrás de la puerta y de media ausencia están tus ojos.

8 comentarios:

Detective en apuros dijo...

Danielita...

¿fue envidia de la naca?

me hubieras avisado antes, te hubiera invitado... me sobró un boleto...

Sol dijo...

Extrañaba tus letras Daniela.

Un abrazo.

Madame Vaudeville dijo...

Qué lindo final para la entrada. Suerte que los ojos de ese alguien especial hacen olvidar todo lo demás y proviocan sonrisas y alivios!!! Ya extrañaba yo sus letras, huiduizas estos días.
Besos extrañadores

cary dijo...

daniela
hay que ser hermanis para siempre

Ex Traño dijo...

que bonito es verte bien...
un besote y a seguir

Manuel dijo...

Una mirada es la entrada a otro mundo...

Nausicaa dijo...

Ah! Asi que esa bella presencia te tenia alejada de estas tierras, estas perdonada pues :P

Que bien verte de vuelta.

¿está apagada la refri? dijo...

Una mirada no dice mucho, pero si es tuya uuuy.
Estamos caminando como si lo único que progresara con el paso del tiempo fuera la tecnología, o como si al reloj le quedaran las horas contadas... mira hacia dentro y verás eternidad... "calma, calma, todo está en calma"
No dejes solito ésto... publica en cuanto puedas.